¿Habeis visto alguna vez a una embarazada de
9 meses, caminar por una cuesta pronunciada?
La pregunta, por si sola, parece baladí, pero
no os dejéis engañar porque tiene su miga. Resulta que las Amatxitos, en esta última
fase del embarazo ya deben tener entre 6 y 9 kilos de más en su barriga. Esto
hace que su punto de equilibrio de desplace sensiblemente. Es por ello que las
vemos siempre con la espalda arqueada, compensando el peso hacia atrás.
El tema es que me he llevado una sorpresa
hace poco. Desde que uno es pequeño, le enseñan cosas como que a las
embarazadas hay que cederles el asiento en el autobús o ayudarlas a recoger
algo que se les ha caído al suelo, porque para ellas suponen esfuerzos
extraordinarios.
Lo que no te enseñan, es que si la cuesta es
muy pronunciada, la barriga tirará de ellas hacia abajo sin remedio y las
veréis echar a correr como si las estuvieran empujando. Si Newton hubiera
estado apunto de ser padre el día que se le ocurrió su famosa ley, no habría
necesitado una manzana. Le habría bastado con poner a su mujer en una cuesta
abajo para probar su teoría. Sus barrigas tiran de ellas hacia abajo como si
estuvieran llenas de plomo.
Ya me veis corriendo tras la mía para cogerla
del brazo y frenarla porque ella era incapaz de hacerlo!
Buen día, Padrazos!
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