Esta noche se me ha colado en la cama un nuevo compañero de
sueños. Si ya éramos muchos entre la Amatxo, el peque en camino y yo, pues ya
parió la abuela y uno más se ha sumado a la fiesta:
Una pedazo de almohada
del tamaño de Mike Jordan.
Ya estarás pensando que exagero, así que te dejo una foto
del individuo para que lo juzgues por ti mismo:
Si no te sentías lo bastante desplazado hasta el momento prepárate,
porque cuando llegue a casa este pedazo de almohadón, la próxima vez que tu
mujer quiera abrazarte por la noche tu futuro hijo ya se afeitará la barba.
Sí, estoy celoso de
una almohada! ¡¿Qué pasa?!
Resulta que el invento les ayuda a coger una buena postura
por las noches para dormir y además, les servirá en el futuro para amamantar el
peque cuando nazca. Que digo yo que todo esto está estupendo, pero de ahí a que
me quede sin el poco espacio que tenía en la cama para dormir y cedérselo a esa
COSA…
Mujeres embarazadas del mundo, tengo un mensaje para
vosotras. Cuando llegue el frio invierno y ese dichoso invento no os de el
mismo calor que nosotros … tendréis que suplicar!!!
Cada vez que me daba la vuelta esta noche, me encontraba
mascando almohada, así que he tenido que llegar a un acuerdo con la
parturienta. Ahora dormimos cual coreografía de baile. Si ella se gira hacia un
lado, pues yo también. Así, por lo menos, no tengo que verme las caras cada dos
por tres con el maldito jugador de la NBA.
Buen día, Padrazos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario