martes, 25 de febrero de 2014

TELE NOCTURNA

Hacía más de 3 o 4 años que no veía televisión más allá de las 22:00. Jamás pensé que el hecho de ser padre iba a hacer que volviese por mis anteriores fueros pero aquí estoy, viendo al Pablo Motos o lo que se tercie, mientras le doy cuatro meneos al Morrosko para que se relaje.

Así es que, entre eructo y eructo, ayer me partí la caja un buen rato viendo como “torturaban” a Chicote.


Señores míos! No pienso sentirme culpable por aprovechar las largas horas pedorriles y nocturnas con mi hijo, viendo en la tele lo que me salga del moño.

Ahora lo que empiezo a temerme es que la combinación de insomnio prolongado y telebasura, termine por afectar a mis neuronas gravemente.

Si algún día me pilláis escribiendo en el blog sobre los líos amorosos de la princesa del pueblo, espero y deseo que tengáis a bien llamarme la atención, para que me lo haga mirar por un buen loquero.

Una cosa es ser padre y otra muy distinta es perder la dignidad en el intento.


Buen día, Padrazos!

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