No nos engañemos. El chupete ha sido
desde siempre, el consuelo de nuestros Morroskos, pero también el nuestro, los
sufridos Aitatxos. A ver quién es el guapo que le ha negado a un llorón
desaforado, un poco de rápido consuelo gracias al artilugio en cuestión.
A menudo, durante el embarazo me he
dedicado a buscar artículos sobre multitud de temas. Entre ellos me he
encontrado varias veces con el típico debate sobre la conveniencia o no de usar
el tete.
En esta fase, la tendencia general es la
de ser más farruco que Farruquito con un Ferrari entre las manos. Se pone uno a
leer un listado de ventajas - desventajas y claro, las desventajas no las
quieres para tu hijo.
Y llega el día en que lo tienes llorando
en tus brazos, cual si se le hubiese roto una pierna y corres a buscar el Tete
hasta el mismísimo infierno.
La rapidez con la que uno renuncia a sus
principios cuando es padre, resulta directamente proporcional a la fuerza del llanto
del Morrosko en cuestión.
Todos los bebés nacen con un reflejo primario de succión que
les permite adaptarse al medio que los rodea. Además les ayuda a alimentarse y
cubre una necesidad psicológica de bienestar, ya que al hacerlo experimentan un
estímulo placentero en los labios, lengua y mucosa oral que los tranquiliza y
los relaciona con su mundo, especialmente con su madre durante la lactancia.
Por ello es normal que se lleven los
dedos a la boca entre los dos y seis meses de edad. A esto se le llama hábito de succión digital, siendo
parte de su desarrollo oral y una forma de conocerse. Por lo regular, los niños
se chupan el dedo pulgar cuando tienen sueño, están dormidos, aburridos o
hambrientos, después de comer o en situaciones de estrés para
tranquilizarse.
Esta costumbre desaparece por sí sola entre el primer y tercer año de vida.
Los expertos recomiendan ofrecer el Tete
únicamente si el niño es propicio a desarrollar el hábito de succionar el dedo.
Es decir, que ya te estás comprando uno, porque esto sucede en la mayoría de
los casos.
Yo, que soy muy fan de estas listas, os
dejo una con la que podréis comprobar por vosotros mismos cuando seáis padres lo que os estoy contando (si ya lo sois, lo que
pone a continuación de "Desventajas" os importará un pimiento).
Ventajas
- Brinda consuelo al bebé, ayudándolo a calmarse por sí mismo cuando su mamá no puede atenderlo.
- Disminuye la ansiedad.
- Inhibe la succión del dedo que ocasiona más problemas dentales y mayor dificultad para dejar el hábito.
- Es recomendable cuando viaja en avión para evitar los cambios de presión en sus oídos.
Desventajas
- El abuso del Tete puede crear problemas en la lactancia, ya que si el bebé no ha aprendido a amamantar, interfiere en la posición para tomar el pezón porque sólo exige que lo aspire sin que haga más movimientos con la musculatura bucal.
- Incide en problemas dentales, como mordida incorrecta y constricción maxilar (cambio en el equilibrio entre la musculatura de la boca y la lengua).
- Puede crear una dependencia emocional, gracias a a la cual no aprenderá a relacionarse con su entorno y ni a tranquilizarse de otra manera. Muchas Amatxos ponen el Tete al primer signo de llanto o incomodidad del bebé, siendo que lo que quiere es comer, jugar, que lo carguen o que le cambien el pañal.
- Si se usa para dormir, le dificulta dormirse por sí solo y si se le cae en la noche, no puede volver a dormirse sin él.
- Interfiere en el desarrollo del lenguaje porque tiene la boca ocupada todo el tiempo

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